"Mi trabajo madura a partir de una reflexión sobre un espacio, lo que a veces puede llevar mucho tiempo". Así define su obra el artista Oscar Dominguez, un tucumano que desde hace 12 años reside en Italia, y que desde hace siete ha optado por las instalaciones. Esta noche a las 21.30, mostrará gran parte de su obra en El árbol de Galeano, en Rivadavia 435 a través de una proyección fotográfica. "El espacio es el 50% del trabajo en una instalación", añade en un diálogo con LA GACETA al hablar sobre su muestra que tituló "Detrás del maizal". "Cuando me encargan un trabajo pienso en el espacio, pero no solo como una cuestión física, sino por lo que representa, por su atmósfera, por lo que era o es ese lugar", reflexiona Dominguez, quien al momento de posicionarse en un estilo o en una estética no duda en ubicarse en el denominado "arte pobre". Este tipo de expresión, llamada también "arte povera" surgió en Italia en la década del 60, y se caracterizó por utilizar materiales humildes y pobres, generalmente no industriales, de los que se valoraban los cambios a medida que se iban deteriorando, es decir, se transformaban.
Y precisamente a la hora de responder sobre los materiales con los que trabaja, Dominguez responde que son de reciclaje: trozos de madera, lastras de cerámica, hierro y diversos elementos de la naturaleza como madera y paja seca. "Mi mensaje es que todas las cosas tiene un valor en sí mismo y también depende de cómo las ve la gente. Creo que con pocos medios se puede sacar el máximo de provecho. Si uno echa una mirada al mundo, observa cómo se desperdician las cosas y cuánta energía se consume sin necesidad. Hay en mi obra y en mi pensamiento toda una preocupación ecologista, ciertamente", señala el artista. Oscar Dominguez también es curador y dispone de algunos espacios dedicados a la actividad profesionalmente. Reside en Faenza, una ciudad conocida por sus cerámicas de loza fina. Ha participado en la Bienal Internacional de El Cairo y en la Feria de Arte Contemporáneo de Italia, y en diversas ciudades europeas.
Homenaje a Galeano
El tucumano planea concluir en su homenaje al escritor Eduardo Galeano, de quien se declara acérrimo lector y verdadero amigo. "Eduardo es una gran inspiración para mi. Hacer una muestra con su obra me lleva como mínimo dos años. Por suerte somos buenos amigos; él y su esposa son excelentes personas y me encanta visitarlos cuando estoy en Buenos Aires", contó Domínguez. El proyecto, expuesto en forma de trilogía y del cual ya se han publicado dos de los tres tomos, es un compilado de muestras e instalaciones que el artista tucumano ha realizado en diferentes localidades italianas. "Memoria del fuego" (2004), "Bocas del tiempo" (2007) y el aún no publicado "Espejos" (2010) conforman esta trilogía homenaje. "A pesar de que soy aficionado a la obra de Eduardo Galeano no intento ilustrar su trabajo con lo que hago; me sirve más como inspiración", agregó.